| Un Mago de Terramar |
| De Ursula K. Leguin. |
| Toda obra literaria implica la creación de un mundo nuevo, sin conexión con los mundos que conocemos. Es mejor partir de esta premisa que en el caso de este libro se hace evidente. De alguna manera las grandes novelas son cuentos de hadas. Antes de Harry Potter, pero post Tolkien, Ursula K. Leguin presenta una tetralogía del género que narra las viscitudes de un hombre de poder. Esta es la búsqueda de un héroe hechicero que lidia con dragones, espectros y el delicado equilibrio entre la vida y la muerte. El enfrentamiento con la sombra constituye el tema central, que se resuelve en la conjugación de opuestos. |
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| La insoportable levedad del ser |
| de Milan Kundera |
| Entre infidelidades y dilemas existenciales tenemos una divertida historia en un marco sociopolítico interesante (como la maldición china: “que vivas en tiempos interesantes”)
Un héroe masculino y médico hace de las suyas en la Praga de las convulsiones comunistas. |
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| Leviatán |
| de Paul Auster |
| El protagonista de este incandescente relato nos recuerda lo importante de acariciar cada detalle de una América disoluta. Desesperado porque el mundo está dominado por el Leviatán de Hobbes, camuflado en una democracia falsa, se decide por un terrorismo sutil que hace estallar símbolos del caduco Imperio Norte. En un intento de que los átomos de la libertad entren en nuevas combinaciones, más fecundas, el eje de la historia juega con los límites de lo políticamente correcto. Entrevemos entonces el caos subyacente al que un hombre inteligente y progresista se acerca peligrosamente cuando se agotan las opciones. |
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| La naranja mecánica |
| de Anthony Burguess |
| Es un curso de ruso (por el lenguaje adolescente), la dualidad del ser, el amor a la belleza y la destrucción. La polarización en este mundo aparte pero tan nuestro, un mito moderno exacto. Las tribus urbanas arañando antes de ser deglutidas por un sistema perverso, que enfrentan con más perversión, combatiendo el fuego con fuego. El nadsat Alex es admirable y aborrecible a un tiempo en su humanidad prometeica. ¿Existe la posibilidad de suprimir el mal? Desde el estado se experimenta la posibilidad de hacer vomitar el fruto prohibido, que ya no exista elegir. El dolor prevalece en una educación destinada al cuerpo y no al alma, ante esto la vida ablandada es enfrentada con la eutanasia, Alex quiere morir pero se salva. Es un símbolo de recuperación y de las maniobras políticas a las que los miembros de las tribus urbanas son sometidos. Los policías y los “niños destroy” son lo mismo, en un lenguaje apretado y nuevo, neo- logos, Anthony Burguess es un presagio. Tiembla el libre albedrío. |
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| La máquina del tiempo |
| Herbert George Wells |
| ¿Por qué se dice que Wells es el padre de la ciencia ficción? La respuesta surge en las primeras cinco páginas de esta novela, publicada por primera vez en 1895: allí están formulados los conceptos básicos de la teoría de la relatividad tal como los conocemos hoy. Lo curioso es que el libro aparece exactamente diez años antes de que Albert Einstein escribiera Sobre la electrodinámica de los cuerpos en movimiento, el artículo que revolucionó el mundo de la física a principios del siglo XX. Pero el porvenir remoto imaginado por Wells no es una excusa para la demostración de las hipótesis sobre la cuarta dimensión, sino la proyección que pone de manifiesto todas las contradicciones, inequidades y miedos de la sociedad industrial europea de fines del siglo XIX.
¿Cuántas veces el cine, la televisión y la literatura han abordado el motivo del viaje temporal inaugurado por esta obra? Esa capacidad de generar múltiples lecturas y reescrituras, de transformarse casi en un subgénero de la ficción científica es lo que hace de La máquina del tiempo todo un clásico de la literatura contemporánea. |
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